Rosa Sáenz

Uno de mis hobbies siempre ha sido leer, pero “vine de fábrica” con una gran dosis de imaginación y me gusta utilizarla, entre otras cosas, para inventar mis propias historias.
Como lectora, suelo elegir grandes thrillers, historias con mucha acción, intriga, aventuras… Y, por supuesto, también me encantan las grandes historias de amor. Ambientadas en el pasado, en el presente o en el futuro. Me da igual.
Como escritora, aunque también escribo cuentos infantiles, relatos y microrrelatos, de momento, solo he publicado novela romántica. Todas llevan su dosis de acción y aventura. Todas discurren entre un torrente de sentimientos encontrados tan negativos como el odio, la venganza o la traición. O, tan positivos como la amistad, la lealtad o la capacidad de perdonar. Pero, sin duda, en todas ellas, el sentimiento que discurre a raudales y sobre el que gira toda la trama, es el amor. Y, como está mandado en toda novela romántica, pese a las penurias que puedan sufrir los protagonistas, el final feliz está garantizado.

Me gusta pensar que mis novelas siempre dejan al lector con una sonrisa y un buen sabor de boca. Y que, de alguna manera, les ayudan a desconectar, a escapar por un ratito de la rutina diaria para visitar otros lugares y otras épocas y poder vivir experiencias y aventuras, que, en su día a día, no tienen cabida.
No recuerdo exactamente cuándo empecé a escribir pero, desde luego, fue hace mucho tiempo. Durante años, muchos, nunca di a leer a nadie mis historias. Las escribía para mí. Solo por diversión. Porque me lo pasaba en grande dando forma a esos retazos que iban surgiendo en mi cabeza. Y, con eso, para mí, era suficiente. Nunca pensé que pudieran interesar a nadie.
Pero, con el tiempo, otra línea de pensamiento se fue abriendo camino en mi cabeza. Y, me dije: “Si yo disfruto y me lo paso bien escribiendo, tal vez otros disfruten y lo pasen bien leyendo lo que escribo”. Y decidí salir de mi zona de confort y mostrar al mundo mis escritos.
Y, en ello estoy. Ojalá que las personas que lean mis novelas lo pasen igual de bien que yo imaginándolas. Esa es mi meta. Entretener.
Espero conseguirlo.